Hoy he encontrado la felicidad en una esquina de aquellas debajo de una desapercibida carpa que daba la impresión de haber sido color blanco en algún tiempo. Lo ví y sé que también me vió. Nos vimos por intensos segundos, y mientras cruzábamos miradas me preguntaba sí tendría el valor de proponerle salir a pasear los dos, solo los dos como siempre soñé.
Me acerqué lentamente y retrocediendo a la vez pregunté casi como por casualidad - ¿Cuánto está? .
“ 5 soles la hora”, me dijeron.
Increíble- me decía- que tenga tan poco valor. Pagué los 5 soles, me registré y le dije: quiero a ese que está ahí. Ese el de rojo.
Lo acercaron hacía a mí. Lo ví, nos vimos y le dije: Hola. Lo tomé de la manga, nos arrinconamos a un lado tomé vuelo y nos fuimos a pasear solo los dos contra toda la gente incomprensible a nuestra vista.
Nos fuimos los dos solos contra el mundo, volamos lejos de esta tierra, olvidamos nuestros problemas y nos dejamos llevar por el momento, y por tan corto tiempo me sentí libre y él joven nuevamente.
Por solo 5 soles él me hizo feliz y siento que yo hice lo mismo por él. Aunque el tiempo nos haya limitado, este otro domingo iré por ti para escaparnos de este mundo otra vez.