sábado, 9 de julio de 2011

Por 5 soles

Hoy he encontrado la felicidad en una esquina de aquellas debajo de una desapercibida carpa que daba la impresión de haber sido color blanco en algún tiempo. Lo ví y sé que también me vió. Nos vimos por intensos segundos, y mientras cruzábamos miradas me preguntaba sí tendría el valor de proponerle salir a pasear los dos, solo los dos como siempre soñé.


Ahí estaba él en medio de toda esa multitud de niños que apenas y podían visualizar tanta belleza. Ahí estaba él un poco parco por los años pero radiante en energía que yo sabía tenía. Ahí estaba él queriendo pasar quizá desapercibido por la edad. Por esa maldita edad que nos hace pensar que debemos dejar de vivir el día para buscar el vivir del mañana.

Me acerqué lentamente y retrocediendo a la vez pregunté casi como por casualidad - ¿Cuánto está? .

“ 5 soles la hora”, me dijeron.

Increíble- me decía- que tenga tan poco valor. Pagué los 5 soles, me registré y le dije: quiero a ese que está ahí. Ese el de rojo.

Lo acercaron hacía a mí. Lo ví, nos vimos y le dije: Hola. Lo tomé de la manga, nos arrinconamos a un lado tomé vuelo y nos fuimos a pasear solo los dos contra toda la gente incomprensible a nuestra vista.

Nos fuimos los dos solos contra el mundo, volamos lejos de esta tierra, olvidamos nuestros problemas y nos dejamos llevar por el momento, y por tan corto tiempo me sentí libre y él joven nuevamente.

Por solo 5 soles él me hizo feliz y siento que yo hice lo mismo por él. Aunque el tiempo nos haya limitado, este otro domingo iré por ti para escaparnos de este mundo otra vez.