
Suena raro. Quiero que me quieras. Que me des la mano al caminar. Quiero que me abraces cuando me ves llegar. Quiero saber que esperas mi llamada. Saber que te hago falta en las noches.
Quiero ser la dueña de tus canciones. Quiero ser la cuerda de tu guitarra y a la que busquen tus manos al tocar. Quiero que me beses como si fuera el último día y que me digas ¿cuándo nos veremos?
Quiero cocinar pizza y darte besos con sabor a popurrí de ajos y cebolla. Quiero que me beses junto a mensajes ocultos.
Quiero ser yo la que reciba tus mensajes al final del día. Quiero ser yo a la que siempre le digas “preciosa”. Quiero saber que solo existo yo. Quiero pensar que solo existo yo.
Suena raro otra vez. Quiero que no me beses tanto la mano, que demuestres tanto. Quiero saber que no te enamoras tan rápido. Quiero que no desesperes por verme. Saber que no llamaras con desesperación.
Quiero seguir pensando que aún tengo mi libertad, que aun puedo salir, que no tengo que pedir permiso. Quiero saber que eres libre, que no existe miedo por celos, que no hay mentiras de promedio. Quiero que también seas libre.
Quiero saber que estoy sin estarlo. Quiero que siempre te rectifiques con besos y risas.
Quiero saber que no hay compromiso por seguir si la palabra amor se quedó solo en la letra o. Quiero que sepas volar muchas veces sin mí. Quiero que vivas “sin miedo a ser feliz”.
Quiero ser la dueña de tus canciones. Quiero ser la cuerda de tu guitarra y a la que busquen tus manos al tocar. Quiero que me beses como si fuera el último día y que me digas ¿cuándo nos veremos?
Quiero cocinar pizza y darte besos con sabor a popurrí de ajos y cebolla. Quiero que me beses junto a mensajes ocultos.
Quiero ser yo la que reciba tus mensajes al final del día. Quiero ser yo a la que siempre le digas “preciosa”. Quiero saber que solo existo yo. Quiero pensar que solo existo yo.
Suena raro otra vez. Quiero que no me beses tanto la mano, que demuestres tanto. Quiero saber que no te enamoras tan rápido. Quiero que no desesperes por verme. Saber que no llamaras con desesperación.
Quiero seguir pensando que aún tengo mi libertad, que aun puedo salir, que no tengo que pedir permiso. Quiero saber que eres libre, que no existe miedo por celos, que no hay mentiras de promedio. Quiero que también seas libre.
Quiero saber que estoy sin estarlo. Quiero que siempre te rectifiques con besos y risas.
Quiero saber que no hay compromiso por seguir si la palabra amor se quedó solo en la letra o. Quiero que sepas volar muchas veces sin mí. Quiero que vivas “sin miedo a ser feliz”.