Oye tú. Voy a ser directa contigo. Si alguna vez lees esto, quiero que sepas que hoy, 18 de febrero del 2013, bajo la canción de nuestra película favorita We Had Today (Rachel Portman), te extraño. Extraño tanto acurrucarme a tu pecho, oler tu aroma, quedarme dormida a tu lado piel con piel. Más que besarte, extraño tu respiración en mis pulmones, tu susurro en mi oido, escuchar tu risa, poder tocar tus manos. Extraño tanto la sensación de inmortalidad que me regalabas.
Oye tú. Si me lees, alguna vez, quiero que sepas que te estoy extrañando con locura, que aveces cuando parece que estoy escuchando o poniendo atención a algo, en realidad tengo a mis sentidos buscando otro algo que me satisfaga de esa necesidad en particular que has dejado ausente. No sé cómo andemos ahora. Quizá cada uno por su propio camino, quizá más lejos de lo que creía. Se reducen mis esperanzas de volver a vernos algún día, pero hoy, 18 de febrero del año 2013, te extraño. Extraño tocar tu pecho, sentir tu mano sobre mi cuerpo, tu abrazo por la espalda, tus besos en el cuello. Te extraño más que cualquier cosa.
Aveces desaparezco un poco de esta realidad para llenarme de recuerdos que me calmen, porque ando, en días como hoy, buscandote y , claro, aguantando las ganas de no saber de ti.
Si lees esto, alguna vez, ten por seguro que hoy, 18 de febrero , aún te quiero.. aunque quizá tu ya no lo sepas..
Tu media naranja no existe. Sí, ya lo leíste NO EXISTE. Para ser tu mitad, tendría que tener un parecido a ti físicamente, psicológicamente, emocionalmente, y , porque no decirlo, patológicamente. Pero no existe en el mundo persona alguna como tú, ni que ría como tú, hable como tú, ame como tú. En este mundo de más de 50 millones de personas no hay otro ser vivo que tenga algún parecido a ti, entonces la media naranja no existe. Tu alma gemela tampoco existe. Las razones son casi similares a la naranja.
Lo que sí existe eres tú. Tu mundo, tu risa, tus lágrimas, tus días felices, tus días no tan felices, tu “pachotadas”, tus ideas buenos o malos pero tuyos, tus ganas, tus desganas, tu “punche” a las cosas, tu flojera, tu miedo, tu valentía. Lo que sí existe en esta tierra – porque no sé si hay vida como nosotros en otra- al estilo gaucho- Sos vos y solamente vos. En esta tierra estas tú, naciste solo y, aunque te entierren al lado de un ser querido, morirás solo. Entonces qué haces sentado frente a esta computadora escuchando canciones de amor, o pensando tonterías como: ¿Porqué nunca tengo suerte en el amor?, no es el chico que quería para mí, ¿dónde estará mi media naranja?, o ,peor aún, se me va el tren.. Tonterías.
Tu media naranja no existe, nunca existió, ni existirá. Lo que sí existe son tus vivencias con una persona o miles de ellas, tu atrevimiento a romper las reglas, tu ganas de reírte, existen tus gratos recuerdos, existen los besos que das a la gente ya sea en la mejilla o en la boca. Existe el amor que haces con la gente, ya sea con ropa o sin ella. Existe ese latir en el corazón cuando sabes que vas a saltar al abismo sujetada por una cuerda o sujetada por un sueño. ¿Qué sueño preguntas? Tu sueño del día. Tus objetivos que estresadamente apuntas en la agenda. Tu ilusión de vivir.
No hay nadie más en esta vida que tú. Entonces ATREVETE a disfrutar de tu vida. ATREVETE a disfrazarte del personaje que quieras. Es GRATIS.
También existe el día contigo, la tarde contigo, la noche contigo. Existen las 24 horas de cada día durante un año por cerca de 75 años. Y no es mucho tiempo. ATREVETE a vivir tu vida no como si fuera el último, sino como si nadie más existiera. ATREVETE a cortarte el pelo, a ponerte extensiones, a ser calva. Atrévete a ser multifacética, a probar todos los estilos. Atrévete a bailar como si nadie te viera. Ama profundamente hasta sentir que se te va el alma, y si terminas o se termina, entonces vuelve amar otra vez para sentir lo rico que es amar con el corazón, con todo el ser, con esas ganas interminables e incansables.
Atrévete a hacer de tu vida tu propio manual de lecciones, de aciertos y desaciertos. Atrévete a cumplir todo eso que siempre dices “Ojalá se pueda”. Haz tus lista de pendientes por vivir, por comer, por amar, por viajar. Atrévete a vivir tu vida, a ser tú, solamente tú, porque siempre fuiste y serás por siempre tú.
(La noche no está estrellada - Ilustración de Melissa M)
Sé que las horas cuentan, que cada segundo que pasa es un minuto en contra.
Sé perfectamente que ya no tengo tiempo para suplicas ni perdones ni para suspiros de medianoche.
No voy a negar que me equivoque que deje que la rabia hiciera su trabajo y que el odio invadiera a mi pobre y desolado corazón marchito de tanta decepción
No voy a negar que siento culpa por tantas lágrimas derramadas sobre mi, por tantos porqués sin poder responder, por la desesperación de mis ultimas gotas de vida
Y es que ahora que sé que voy a morir, no voy a decir que quisiera visitar París porque me parece tan simple como tomar anís , ni tampoco voy a decir que quisiera saber más sobre Octavia de Cadís porque queda obvio que admiro más su vida que la mía
Pero si hubiera algo que pedir y se pudiera cumplir serio un último beso, esos que estremecen el alma y te llevan del infierno a la gloria dejándote los labios color rosa.
29 de marzo a las 8 de la noche, salí para Ica. Llegué primero a Alcázar para recoger a Enrique. 9 de la noche y aún no llegaba. 10 de la noche al fin llegó. Discutimos. Se molestó. Me molesté. Nos reconciliamos. 11 de la noche y recién partimos a Ica. Llegamos a la Victoria para tomar el Soyuz... pero .. 35 soles cada uno. Revisamos la billetera: IMPOSIBLE. Cambiamos de ruta. 12 de la noche en un paradero de Surco esperando carro para el sur. Él practicando Muay Thai en plena calle. Yo diciéndole " Juego de manos, juego de villanos" por décima vez.Nos burlamos de la gente , del lugar, de nosotros mismo y seguíamos esperando algún carro en dirección al sur. Llegamos a Benavides. dormimos en el auto con ruta al sur. Yo dormía. Él vigilaba o quizá también dormía. 1 de la mañana llegamos a Lurín. Cambio de planes otra vez. Buscamos alojamiento en Lurín. Nada.Encontramos lugar donde pasar la noche: SIMPLEMENTE HORRIBLE. Nos alojamos. Nos burlamos de la gente, del lugar, de nosotros mismo y ahora del alojamiento y sus rarezas y cerramos los ojos. 2, 3, y 4 de la mañana invasores en el cuarto: MOSQUITOS. Me desperté. Me recosté y otra vez me levante. Imposible dormir así pero dormimos. 11 de la mañana nos despertamos. Nos alistamos... y...problemas: El no tiene sandalias y yo no tengo pareo. Salimos al mercado. Compramos sandalias y buscamos y buscamos y buscamos un pareo: Al FIN..Nos burlamos otra vez de la gente, del lugar, de nosotros mismo, del alojamiento y ahora de sus sandalias. Buscamos desayuno LIGHT en pleno mercado: JUGO DE NARANJA y luego TAMALES, PAN CON CHICHARRÓN y para apaciguar la culpa : MANZANILLA.
Discutimos. Se molestó. Me molesté : NOS REIMOS. Planes?? PLAYA " Punta Hermosa". Se metió al mar. Me quede en la arena. Me metió al mar. Me ahogó. Lo ahogué. Se rió. me asusté. Dormimos otra vez en la arena y nuevamente al mar. Lo ahogué y el me ahogó. Salimos del mar y volvimos a dormir en la Arena. Otra vez nos burlamos de la gente, del lugar, de nosotros mismo, de sus sandalias y de mi. Salimos de la playa en dirección a ICA. Tomamos una bus para Lima. Cambio de planes otra vez. Intenté dormir en el carro, pero él me despertó. Intenté dormir otra vez en el carro y nuevamente él me despertó. Me molesté. Él se rió. Otra vez nos burlamos de la gente, del lugar, de nosotros mismo, de sus sandalias, de mi y de que el dinero lo tenía yo..Llegamos a casa. Limpiamos. Limpiamos. 7 de la noche y seguíamos limpiando. 8 de la noche desarmamos una tapa, la armamos, la tuvimos que desarmar y otra vez armar. 10 de la noche almorzamos y al fin dormimos.
30 de marzo 7 de la mañana. Me desperté.tomé taxi. Trabaje. Regresé. Lo desperté. Lo molesté. Nos besamos. Hicimos el amor. Prendimos la tele y .... EN ICA HUBO SISMO DE 6 GRADO. Llamé a casa: Todo bien. Nos alistamos y salimos a la piscina comunal. NO HABÍA INGRESO. Regresamos. Nos metimos a la piscina de Mauro. Enrique me ahogó en la piscina de Mauro. Intenté ahogarlo. No pude. Intente otra vez. Tampoco pude. Mauro entró a la piscina: LO AHOGAMOS. Jugamos, nos reímos ahora de Mauro y solo de Mauro una y otra vez. Salimos de la piscina y Mauro LLORÓ. Nos reímos Me alisté. Comí lentejas. Partí otra vez al trabajo. Me envió sms al cell: Lo siento pero quisiera que no volviéramos a vernos otra vez. Y lo dejé partir.
Hoy he encontrado la felicidad en una esquina de aquellas debajo de una desapercibida carpa que daba la impresión de haber sido color blanco en algún tiempo. Lo ví y sé que también me vió. Nos vimos por intensos segundos, y mientras cruzábamos miradas me preguntaba sí tendría el valor de proponerle salir a pasear los dos, solo los dos como siempre soñé.
Ahí estaba él en medio de toda esa multitud de niños que apenas y podían visualizar tanta belleza. Ahí estaba él un poco parco por los años pero radiante en energía que yo sabía tenía. Ahí estaba él queriendo pasar quizá desapercibido por la edad. Por esa maldita edad que nos hace pensar que debemos dejar de vivir el día para buscar el vivir del mañana.
Me acerqué lentamente y retrocediendo a la vez pregunté casi como por casualidad - ¿Cuánto está? .
“ 5 soles la hora”, me dijeron.
Increíble- me decía- que tenga tan poco valor. Pagué los 5 soles, me registré y le dije: quiero a ese que está ahí. Ese el de rojo.
Lo acercaron hacía a mí. Lo ví, nos vimos y le dije: Hola. Lo tomé de la manga, nos arrinconamos a un lado tomé vuelo y nos fuimos a pasear solo los dos contra toda la gente incomprensible a nuestra vista.
Nos fuimos los dos solos contra el mundo, volamos lejos de esta tierra, olvidamos nuestros problemas y nos dejamos llevar por el momento, y por tan corto tiempo me sentí libre y él joven nuevamente.
Por solo 5 soles él me hizo feliz y siento que yo hice lo mismo por él. Aunque el tiempo nos haya limitado, este otro domingo iré por ti para escaparnos de este mundo otra vez.
- A Mery le incomoda que hable contigo. No me dice nada pero sé que le hace sentir insegura.
-Pero, somos amigos. Yo no quiero nada contigo. Fuimos novios, pero no me interesas. ¿No le puedes explicar eso a Mary?
-Sí, pero yo la quiero y quiero su tranquilidad
Recordaba Delia, en plena discusión con su actual pareja, la conversación que sostuvo con Renzo, su ex novio, una noche por internet.
Delia llevaba cuatro meses saliendo con Roberto, quien previamente había finalizado una relación de 8 años. Era evidente que ambos se querían, pero con el único detalle que en esta relación la ex era el pan de cada día.
Normalmente, las( os) ex quedan en el pasado y todos siguen su rumbo, pero que pasa cuando la ex es la vecina y más aún cuando ambos, pese a haber culminado una relación, compartern las mismas amistades.
Al iniciar la relación con Roberto, Delia sabía bien de la historia previa y de los conflictos y de más por menores de aquella relación. Roberto también le había contado confesado los vaivenes de su vida sentimental pasada. Delia comprendió y entendió que lo que no había sido en su tiempo no tenía porque hacerle daño. Siempre y cuando ello no se interpusiese en la relación actual.
A medida que la relación avanzaba y los comentarios de la nueva pareja de Roberto zumbaban los odios de los amigos, vecinos y familiares la invocación del nombre de la ex se hizo contante. Lo que la inicio era solo una insignificante broma, ahora el nombre era sinónimo de molestia profunda.
Inicialmente Delia no prestaba mucha atención hasta que surgieron las llamadas de la ex, quien al mismo estilo de la bruja del 71 – el chavo del 8- tocaba timbres y hacía llamadas a fin de ofrecer , según ella, pastillitas casuales para aliviar la congestión nasal que el vecino presentaba. Y así siguió. Primero fueron las pastillas para aliviar la gripe, luego fueron las llamadas en oculto, los comentarios en el face sobre los viejos recuerdos de ambos, las llamadas de sugerencia sobre cómo llevar una relación a distancia con Delia, y por último mensajes con despedidas como “bebito” o “chiquito”, pero sobre todo que la ex se encuentre siempre presente en todas las reuniones etílicas del vecindario.
Era evidente que la adorable ex no entendía que Robert ya tenía enamorada y que sus delicados cuidados eran innecesarios. Quizá la creciente incomodidad de Delia no habría incrementado sino fuera por la insignificancia que le daba Roberto a todos esos detalles que claramente decían entre líneas “tu ex no te olvida”.
Tanta incomodidad debía tener un Stop. Entonces, Delia decidió arriesgarse y compartir junto a los amigos de su novio, incluida la ex, un poco de tragos. Quedaba claro que Delia tenía un objetivo: marcar territorio y dejar en claro que Roberto ya tenía novia y que la presentaba en sociedad.
El acercamiento fue tenso e incomodo. Delia debía demostrar que era distinta y con mucha más delicadeza ,y fue así que se acercó y saludo a cada uno hasta que llegó el turno de saludarla y fue entonces que ella volteó como quien recién se percata de la llega y en una sonrisa de hipocresía la saludó. Las apuestas no se dejaron de lado mientras duraba el saludo y todos los presentes sabían que ese era el momento de tensión. Ahí en ese mensaje de risas y cuchicheo, Delia supo que sus sospechas estaban en más que lo cierto: LA EX AÚN QUERIA A SU EX.
La incomodidad fue inmediata. Delia no lograba conectarse con el resto del grupo y pasó lo que temía: terminó sentada en una banca, aburrida, y mirando la gente pasar. Delia no logró conectarse con el resto del grupo, pero no porque no supiera sobre los temas que conversaban, sino porque todos hablaban en clave y cuando no lo hacían recordaban tiempos en los que era evidente que ella no tenía conocimiento.
Roberto por su parte festejaba, bromeaba y brindaba con su ex. La breve atención que le puso Roberto a su enamorada eran escazas y el fastidio mayor. Delia había logrado demostrar que era diferente, pero quizá ese habría sido su error. ¿ Tenía que haberse comportados bruscamente o tomar demasiado para integrarse al grupo?. Delia lo dudaba. Pero aquella reunión había sido un fracaso y solo le dejo huellas de inseguridad. Recién salida de una relación en la cual ella parecía haber sido la otra, era evidente que esta relación le despertaba temores que ya conocía, pero que en este caso tenía a la otra frente a frente.
Pasados los días, Robert y Delia deciden ir a la playa junto a algunos amigos. Delia sabe que es posible que vaya la ex .
-Robert, me voy a sentir incomoda si va.
Roberto , no esconde la molestia.
-No voy a crear dos bando. Ella es parte del grupo. Porque te vas a sentri incómoda.
Delia lo mira y le dice
-Robert, prefiero no ir . Me voy a sentir incómoda. Quizá en otro momento pueda salir junto con ella.
Roberto no logra disimular el fastidio
-Ya es tarde. Vámonos.
Delia lo mira y en breves segundos recuerda aquella conversación con su ex. Entonces se dice, porque si dices quererme tanto me expones a una situación tan incómoda?.
En el transcurso de esa interminable caminata hacia el paradero, ella descubre que quizá esa es una historia que aun no se ha terminado y para que tanto Delia como Roberto puedan iniciar algo, él debía ponerle punto final a ese capítulo de su vida.
Suena raro. Quiero que me quieras. Que me des la mano al caminar. Quiero que me abraces cuando me ves llegar. Quiero saber que esperas mi llamada. Saber que te hago falta en las noches.
Quiero ser la dueña de tus canciones. Quiero ser la cuerda de tu guitarra y a la que busquen tus manos al tocar. Quiero que me beses como si fuera el último día y que me digas ¿cuándo nos veremos?
Quiero cocinar pizza y darte besos con sabor a popurrí de ajos y cebolla. Quiero que me beses junto a mensajes ocultos.
Quiero ser yo la que reciba tus mensajes al final del día. Quiero ser yo a la que siempre le digas “preciosa”. Quiero saber que solo existo yo. Quiero pensar que solo existo yo.
Suena raro otra vez. Quiero que no me beses tanto la mano, que demuestres tanto. Quiero saber que no te enamoras tan rápido. Quiero que no desesperes por verme. Saber que no llamaras con desesperación.
Quiero seguir pensando que aún tengo mi libertad, que aun puedo salir, que no tengo que pedir permiso. Quiero saber que eres libre, que no existe miedo por celos, que no hay mentiras de promedio. Quiero que también seas libre.
Quiero saber que estoy sin estarlo. Quiero que siempre te rectifiques con besos y risas.
Quiero saber que no hay compromiso por seguir si la palabra amor se quedó solo en la letra o. Quiero que sepas volar muchas veces sin mí. Quiero que vivas “sin miedo a ser feliz”.